miércoles 1 de febrero de 2012

La brecha biológica


La brecha biológica

En los tiempos de innovación la fecha de nacimiento aporta un agudo elemento diferenciador ya que los cambios inciden con relevancia desde la forma de nacer, los modelos familiares, los modos de aprender, la apropiación de las tecnologías, la forma de relacionarnos, y un conjunto de elementos de nuestra vida y de la realidad social que se han transformado intensamente en las últimas décadas. Hoy día, más que nunca la coexistencia generacional genera una brecha profunda. Nunca en nuestra historia se ha generado un desequilibrio tan profundo entre lo que viven y perciben las nuevas generaciones y el conocimiento y la experiencias de las generaciones maduras. Y además, sin reservas, en los nuevos contextos las nuevas generaciones disfrutan de considerables ventajas sociales respectos a sus padres y abuelos, y esta circunstancia va a condicionar las relaciones intergeneracionales de cara al futuro. En función de las innovaciones que emergen, el niño que hoy nace vivirá su vida de forma muy distinta a como la han venido viviendo sus antecesores, y generará un brecha biológica que resituará el tradicional predominio de los adultos. 

La brecha biológica arrastra a la fractura tecnológica, cultural y educativa y acaba provocando el acantilado generacional que advertimos. Las consecuencias de la quiebra abrupta ya se percibe en diversos elementos de nuestra realidad cotidiana: desasosiego de las familias en la comprensión de los procesos educativos de sus hijos, la pérdida  de autoridad y referencia de las escuelas y desinterés de los contenidos educativos, predominio de las relaciones horizontales entre iguales frente a las relaciones de jerarquía o autoridad, reducción de los tiempos de la infancia y ampliación de la época adolescentes y de la dependencia familiar, descendientes apropiados de las tecnologías emergentes frente a ascendentes torpes para la adquisición tecnológica, quebranto de la pirámide tradicional del conocimiento, y en general, un conjunto de desajustes que generan las diferencias intergeneracionales.

Así es, la actual época hipertecnológica ocasiona una brecha intergeneracional que se advierte más aguda de las tradicionales diferencias generacionales de la etapa de la industrialización, cambian las formas, los procedimientos y los contenidos de la transmisión de los conocimientos y los patrones de vida, la ancestral línea vertical de transferencia se acomoda hacia la lateralidad con el predominio de las relaciones horizontales que se conforman en un nuevo escenario social global regido por el afán de la comunicación e información de las nuevas generaciones, que se despegan de sus referentes familiares para aventurar nuevas rutas del devenir humano. Tendremos que esperar a tiempos futuros para evaluar las consecuencias efectivas de este proceder.

lunes 30 de enero de 2012

Dos profesores en el infierno



Os presento un cuento escrito por Antonio Hurtado mi profesor de filosofía en sexto de bachiller.


 Dos profesores en el infierno

    "La educación, el matrimonio y la religión son esencialmente creativos, si bien han sido viciados por la intromisión de motores posesivos. La educación está tratada usualmente como un medio de prolongar el statu quo destilando prejuicios, más bien que de crear un pensamiento libre y una noble apreciación de las cosas por el ejemplo de sentimientos generosos y el estímulo de la aventura mental. En el matrimonio, el amor, que es creativo, está encadenado por los celos, que son posesivos. La religión, que establecería libremente la visión creativa del espíritu, se atiene, generalmente, más a la represión de la vida del instinto y a combatir las sublevaciones del pensamiento. Por todos esos lados, el miedo que crece sobre la posesión precaria ha remplazado a la esperanza inspirada por la fuerza creativa." (Bertrand Russell)

Era normal. Era lo esperado. Juan y Fermín acabaron sus días y fueron a parar directamente al infierno. Cualquier persona que haya pasado por un centro educativo sabe que la única posibilidad que tienen los profesores es esa. No retiro ni un ápice de lo dicho. Se me dirá, en sentido contrario y llevados por una óptica ingenua, que aquel determinado profesor era estupendo, que aquella otra profesora era la amabilidad hecha tiza, pizarra y ordenador. Se puede argüir que Don fulanito de tal nos quería y nos enseñaba muchas y diversas cosas de gran interés. Incluso podría admitirse que hasta algunos profesores fuesen bellísimas personas. No importa, desde ningún punto de vista puede sostenerse algún argumento razonable y sólido contrario a aquel principio, contrastado, que podría enunciarse así: “Todos los profesores tienen asignado el infierno como su lugar natural de destino”.

No puedo extenderme en las razones que llevan a ello, solo constato que este hecho está reconocido por todos los expertos en Futurología, Ciencias ocultas, Prospectiva Estadística, Metafísica escolástica, Astrología, Ciencias exactas, Ciencias morales, Ciencias políticas y otras muchas de incuestionable solvencia intelectual. Puede ser que a la mayoría de los mortales se les haya pasado inadvertido el hecho de la maldad absoluta del profesorado puesto que no se dedican a frecuentar ninguna de las ciencias citadas pero si recuerdan vivencias o noticias propias y ajenas tendrán conmigo que no estoy equivocado. Por ejemplo, durante el larguísimo periodo de dictadura franquista todos los profesores enseñaron unos determinados valores que al día siguiente de la muerte del dictador se vinieron abajo a pesar de las largas enseñanzas impartidas al respecto. Claro que hubo alumnos que se mostraron reacios, díscolos, renuentes a las enseñanzas de los profesores, pero este hecho no habla bien precisamente de la eficacia profesional de los mismos. Podríamos recordar cómo se enseñaba lo pecaminoso del amor carnal antes del matrimonio y todos los jóvenes en masa desobedecían la enseñanza. Los besos desaparecían de las pantallas de los cines escolares (y de otros) pero la realidad encumbraba toda clase de besos: pasionales, retorcidos, románticos, sinceros, aprovechados, tímidos, fugaces, voladores, antropófagos, inútiles, recordados, olvidados.

Veamos otros datos. Tras la caída del sueño bolchevique, aleccionado por miles de entusiastas profesores con sus apasionadas palabras sobre la igualdad y la solidaridad, apareció de golpe y porrazo el ávido rostro de las mafias enriquecidas. Centurias de tradición japonesa dirigida desde los centros escolares se derrumbaron ante cualquier música heavy. Siglos enteros poniendo verde a Galileo desde las universidades oficiales para luego celebrar misas en su honor. Montones de adoctrinamientos anti-preservativos para luego tener que ir sorteándolos por ciertas calles, y eso sin tener que echar una miradita al mapa de África, por decir algo. Ante hechos de tal envergadura que sufren millones y millones de personas hemos de admitir la profunda inutilidad malvada de todos los profesores que en el mundo han sido.

En fin existe una lista interminable de pruebas sobre la profunda incapacidad de los profesores. Es más, tengo para mí que, si uno desea que las personas sigan ciertas normas de conducta, se debería prohibir que se enseñaran en los centros escolares. Esos centros deben de permanecer abiertos más bien por motivo de seguridad callejera y de facilitar a los progenitores la asistencia a sus trabajos, pero nunca, repito, nunca, con auténticos fines educativos.

Respetando cualquier opinión en contrario, sólo he querido justificar la presencia en el infierno de dos profesores, Juan y Fermín, olvidándome de los otros millones de infaustos seres que los acompañaron y los acompañarán, ya que una de las características propias del ser humano, y que, dicho sea de paso, nos separa del humilde chimpancé, es la de seguirla y no enmendarla.
  
Cuando entraron en el infierno Juan y Fermín fueron conducidos ante el Gran Distribuidor de Oficios. Era un ser monstruoso y penetrante que, nada más verlos, les saludó con un inteligente: ¡vaya otros dos! Y sin preguntarles en pura lógica por su vida anterior los llevó a una sala amplia y repleta de semejantes. La primera sorpresa que recibieron nuestros amigos fue no encontrar los instrumentos de tortura que se esperan en semejante lugar. No pudiendo aguantar la curiosidad se dirigieron al ser más próximo que, después de presentarse como catedrático de filosofía, les aclaró que bastante sufrimiento tendrían con la convivencia diaria entre personas tan semejantes a ellos, y para refrendar el aserto les largó una perorata de hora y media sobre “las posibilidades de un entendimiento universal desde la oscuridad del sufrimiento producida por la repetición y la posibilidad de trasformar esa experiencia en un procedimiento didáctico válido para la universalidad educativa, como un “a-priori” más funcional que cognitivo”. Juan y Fermín entrecruzaron sus miradas adivinando lo que se les venía encima.

Estaban en esas cuando se les acercó de nuevo el Gran Distribuidor de Oficios indicándoles con sorprendente dulzura el sitio que debían ocupar. Tan suave, sosegado y bonancible fue su tono de voz que sintieron un terror inmediato ante la cruel sospecha de que se tratarse del preludio de un despiadado tormento, pero, ¡Oh sorpresa!, ante sus ojos estaban unas sencillas sillas de brazo desplegable aptas para tomar apuntes

    -Estaréis aquí en estos asientos y procuraréis tomar nota de lo que se os explique durante aproximadamente seis horas -les explicó-, después se os indicará lo que debéis hacer.
   
    Nuestros amigos se volvieron a mirar y pensaron que menuda suerte les caía del cielo, con perdón.
   
    Escucharon y escucharon pacientemente las peroratas de personajes variopintos que hablaban de temas unas veces sencillos y otros complicados. El tono monótono y constante terminaba produciendo un malestar indefinido que se iba acumulando en sus sistemas nerviosos. Este persistente fenómeno obligaba a cruzar las piernas de muy diversas maneras, agitar los brazos, mover el cuello y sobre todo curiosear a todo bicho viviente.
   
    -Mañana repetiremos todo para ver si captáis la esencia de lo dicho -reiteraban los exponentes.
   
    El caso es que después de las seis horas hubo un descanso. ¡Un descanso! Pero esto ¿no es el infierno? se preguntaban Juan y Fermín frotándose las manos.

    Después del descanso, durante el cual dos eminentes profesores de física cuántica se presentaron ante ellos y les estuvieron explicando “la semejanza entre esta teoría y ciertas danzas chinas que producía una verdadera maravilla de sincronización atemporal en el cerebro humano”, volvieron a sus sillas, al juego de piernas, al mariposeo visual etc., etc.

    De comer, lo que se dice comer no había nada, y es que en el estado infernal que llega después de la muerte tal cosa no es necesaria. Se abarata de esta sencilla forma algo que podría llegar a ser la hecatombe financiera del sistema.

    Y así trascurría el tiempo indefinidamente demostrando que cualquier repetición ilimitada de lo mismo puede producir un tormento superior a toda comprensión.

    Aquí podría terminar la historia pero el caso es que no hemos hecho más que empezar. El problema surgió cuando Fermín comenzó a protestar. “Esa no eran formas de enseñar” -gritó. De ninguna manera. EL INFIERNO DEBÍA TAMBIÉN ADOPTAR MÉTODOS MÁS CIENTÍFICAMENTE CORRECTOS. Él estaba dispuesto a soportar la enseñanza continua, pero la equivocación no estaba en esa continuidad indefinida, que para eso era el infierno. No, el error estaba en la concepción de la enseñanza en sí, y eso podía y debía corregirse puesto que no era admisible que el infierno se alejara de la ciencia. De todos es sabido el carácter universal del método científico. Las leyes científicas debían ser válidas aquí también.

Los demás le miraron extrañados y hasta cierto punto escandalizados. ¡Ahora iba a venir alguien a decir de qué forma debe usarse el instrumento didáctico como tortura! Ciertos profesores rechinaron sus dientes y sintieron en la hondonada de sus entrañas una furia incontrolada que les produjo un dolor hasta ahora desconocido. Otros empezaron a pensar que el verdadero tormento estaba iniciando. Otros se unieron clamorosamente a la protesta. En fin que se formó un guirigay de padre y muy señor mío. Juan no dijo nada. Simplemente pensó que esa propuesta le podría beneficiar bastante si desarrollaba una explicación creíble y lograba convencer al Gran Distribuidor de Oficios que él podría redactar unas fichas y una memoria para repartir entre los condenados. Dicho y hecho, en cuanto encontró la ocasión (que en la eternidad siempre se encuentra) abordó al Gran Distribuidor y le explicó el plan. El Gran Distribuidor le contempló asombrado y le explicó que él como distribuidor no podía tomar determinación alguna pero que lo consultaría con otras autoridades inferiores. Juan, al principio no entendió por qué tenía que consultar con poderes inferiores hasta que se dio cuenta, usando la más pura lógica, que como estaban en el infierno el poder era más fuerte según se descendía. Dicho y hecho. La propuesta se presentó a inferiores instancias y ellas la trasladaron a otras más profundas hasta llegar a la gran sima abismal.
   
    De allí partió el “placet” y con el trascurrir de unas pocas miríadas de años Juan fue apoderándose del escalafón descendiendo y descendiendo puestos. Lo consiguió de tal forma que nadie recordaba que hubiese sido nunca un condenado común de tres al cuarto.
   
    Mientras, Fermín seguía incansable solicitando una enseñanza más auténtica y científica. Por ello se oponía a una enseñanza tan bancariamente tradicional donde:

-el educador es quien sabe
-el educador es quien piensa
-el educador es quien habla
-el educador es quien prescribe
-el educador es quien actúa
-el educador es el sujeto del proceso
   
    De ninguna manera, Fermín no estaba dispuesto a secundar tamaño dislate. Ante la firmeza de esta postura miles de voces se situaron a favor y otras miles de voces en contra. Allí fueron los gritos, allí los insultos, allí las agresiones verbales y físicas.

En este trance se oyó la voz del Gran Distribuidor. Sus palabras penetraron por el interior de los cuerpos de tal manera que todos callaron.

-Yo soy la autoridad infernal y el único que determina vuestro proceso educativo. Además no es necesario que use ya la violencia. Esas palabras arrastraron una atmósfera cargada de probables tempestades, y el miedo a la posibilidad de salvajismos satánicos, diabólicos, el terror a bestialidades no padecidas nunca en la vida, así como el pánico a forzamientos metafísicos.
   
    Juan, en cambio, sacó conclusiones y se puso a elaborar estrategias cognitivas, y procedimentales que fueran bien vistas por los poderes luciferinos. Entre ellas vio claramente la necesidad de rellenar fichas e informes pormenorizados. Rellenar fichas por toda la eternidad sería un suplicio digno del sitio en que se encontraban. Pensó añadir a la elaboración sistemática de fichas la tarea continua de redactar memorias porque ya se sabe que el infierno es eterno y en la eternidad es muy importante llevar al día todo lo que pasa; además la memoria sirve fundamentalmente para no olvidar, cosa elemental si uno quiere conservar la eficacia de las penas. No estaría del todo mal si en la presentación de iniciativas, que actualizaban el sistema, se incluía la posibilidad de reuniones que llevasen aparejadas la imposibilidad absoluta de conclusiones finales. Todo ello debería presentarse siempre debidamente informatizado y a poder ser ilustrado con porcentajes. Naturalmente el sistema informático debería caerse frecuentemente para que todo resultase debidamente perverso Un infierno como debe ser no podrá ni deberá alejarse del imparable avance técnico argüía Juan en su escrito al que tituló modestamente “Proyecto de un decreto sobre las medidas de actualización infernal y de otras encaminadas a una mayor integración global socioeducativa así como la estructura orgánica necesaria que regula las actividades pertinentes que sirvan para su puesta en marcha”. Dicho y hecho. Entregó su memoria debidamente firmada al Gran Distribuidor. La idea gustó tanto en los poderes más inferiores que todos fueron primero animados y luego inducidos a poner en práctica los contenidos fundamentales de la propuesta, no sin antes reunirles en conferencias, coloquios, encuentros y eternas (naturalmente) charlas explicativas.

Y así nuestro Fermín, al tiempo que murmuraba para sí “no es eso”, “no es eso”, lloraba al comprender que el verdadero infierno empezaba ahora, cuando se había aniquilado la creatividad.

Antonio Hurtado


miércoles 25 de enero de 2012

Prospectivas sobre educación


Entrevista en la Revista ACES, nº 25, Diciembre 2011

José María nos enfrentamos a un entorno globalizado, multicultural, sometido a enormes e imprevistos cambios. Un nuevo modelo social, económico, político y con él a un nuevo modelo de educación y aprendizaje. ¿Cuáles son las claves sobre las que se sustentará la educación de esos niños y niñas del siglo XXI?

Ciertamente, el Siglo XXI afronta profundos y vertiginosos cambios sociales, y en este contexto la educación y el aprendizaje constituyen el eje del ciclón. Pensemos que los niños que hoy inician preescolar, conforme a lo que indican las tendencias, vivirán 100 años en un planeta habitado por 12.000 millones de personas, y a lo largo de su vida desplegarán diversas identidades personales, familiares y profesionales, y previsiblemente el conocimiento humano se multiplicará por cien a lo largo de sus vidas. Deberemos ayudar a los niños a convertirse en aprendices de por vida para responder de forma flexible a los cambios que van a vivir, y ser capaces de desarrollar de manera proactiva sus capacidades, competencias y actitudes y prosperar en entornos sociales y profesionales muy dinámicos. Será más relevante el aprender a ser que aprender a hacer, que será muy cambiante y especulativo.

De este modo, el paradigma central será que el aprendizaje permanece toda la vida y estará condicionado por las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC). Además, sabemos que la educación se globaliza, hoy educa el mundo en su conjunto, y se hace “líquida”, como nos explica Bauman, en el nuevo contexto de la cultura-mundo que nos expone Lipovetsky. Las prospectivas nos indican que el aprendizaje del futuro será personalizado, dirigido a desarrollar las potencialidades personales de cada uno, colaborativo, basado en la participación y compartición del conocimiento, y será más informal, abierto a una dieta cognitiva más visual que escrita, y orientado a la creatividad y la innovación.

¿Qué cambio estructural debe acometer la escuela para adaptarse a ella?

Como nos sugiere Robisson, en su último libro “el elemento”, las escuelas y universidades tendrán que transformarse profundamente. Y no será fácil para instituciones tradicionalmente tan conservadoras, pero los cambios sociales exigen nuevas formas y procesos educativos, además los avances de la neurociencia y de las tecnologías avanzadas nos abren nuevos caminos del conocimiento humano sobre los modos de aprender que deberemos incorporar y acabarán reconduciendo toda la ecología educativa.

Con la evolución de las tecnologías y el aprendizaje personalizado los profesores tendrán que estar capacitados para explotar los recursos y herramientas disponibles para apoyar el aprendizaje a la medida, fomentando vías de aprendizaje basadas en la motivación y el compromiso, así como una mayor eficiencia, pertinencia y oportunidades. Tendrán que cambiar todo el ecosistema del aprendizaje: las pedagogías, la dieta cognitiva, los planes de estudio y las estrategias de evaluación, el contexto físico y tecnológico, y lo más importante, la propia cultura educativa, que como nos indica Gardner, tendrá que ser más vital y social, abierta a la sociedad.

Las escuelas tendrán que experimentar con nuevos formatos y estrategias de aprendizaje y enseñanza para poder ofrecer una formación de alta calidad en el futuro. En concreto, tendrán que responder con más flexibilidad a las necesidades individuales de los alumnos y las cambiantes necesidades del entorno social y laboral.

¿Se puede decir entonces que los niños y las niñas serán los verdaderos protagonistas de esta Sociedad del Conocimiento? ¿Cuáles son las principales competencias que deberán alcanzar?

Venimos defendiendo que en la nueva Sociedad del Conocimiento los niños desarrollarán una posición central. Aquí podemos destacar dos ideas básicas, primero, la intensa disposición de la infancia hacia la creatividad y la innovación. Los niños se hallan más proclives al ejercicio de la creatividad y al desarrollo de la innovación, sus pensamientos son más libres, audaces, optimistas e incorporan visiones imaginativas ajenas al mundo de los adultos. Y por otra parte, la innata actitud a la apropiación de las nuevas tecnologías facilita la integración del mundo de la infancia en las nuevas sociedades del conocimiento. La capacidad para apropiarse de la multitud de tecnologías que emergerán en las sociedades futuras representa una ventaja competitiva de primer orden, en relación al resto de la población humana adulta que tendrá que superar una permanente alfabetización tecnológica.

En la Sociedad del Conocimiento precisamos de niños creativos e innovadores, autodidactas, reflexivos y críticos, inteligentes, motivados y comprometidos, con libre iniciativa y emprendedores vitales y sociales, éticos y más desarrollados personalmente.

Promover estos valores y competencias serán los objetivos de las escuelas del futuro, que deberá educar a niños que serán futuras personas adultas desarrolladas, ciudadanos proactivos y profesionales innovadores, creativos, eficientes y adaptativos

¿Y cuáles serán las competencias del profesorado que acompaña a este cambio?

Sin duda en la transformación de los sistemas educativos los profesores son la clave capital. Sin ellos el cambio no será posible. Las tendencias nos indican que deberemos recuperar la visión socrática del maestro, acompañante, guía, mentor, el que dirige nuestro proceso de aprendizaje. El profesor deberá convertirse en un facilitador del proceso de enseñanza y aprendizaje y un administrador de las tecnologías idóneas a aplicar.

Para ser un buen profesor, lo relevante no será el conocimiento que disponga de una disciplina en concreto, sino la actitud para promover el aprendizaje y el acompañamiento del alumno en su travesía formativa y educativa. Los profesores, como el resto de profesionales en los entornos laborales del futuro, deberán ampliar el ámbito de sus competencias, en tecnología, pedagogía, psicología, e incluso, a tenor de los avance científicos, en medicina. Leyendo a Gardner, en las cinco mentes del futuro, nos decía que “Los educadores deben estar al tanto de los descubrimientos que surgen del laboratorio psicológico, de las máquinas que exploran el cerebro y, dentro de muy poco, del proyecto del genoma humano. ... y la educación puede acabar convirtiéndose en una rama de la medicina aplicada” Los profesores tendrán que formarse intensamente y abrirse a la cultura de la innovación y la creatividad. En la Sociedad del Conocimiento la función docente será estratégica para el progreso social.

¿Que papel juega entonces en este nuevo modelo el aprendizaje permanente?

En los nuevos escenarios de modernidad líquida, la educación y aprendizaje deben ser continuos y, de hecho, permanente a lo largo de toda la vida, como nos explica Bauma, en su libro el “Mundo Consumo”, estamos llamados a mantener una “reformación” continua, siempre por terminar y con final abierto. Nos dice que debemos de perseguir una educación permanente orientada al empoderamiento para la reconstrucción de un espacio público en el que los hombres y mujeres puedan participar en un ir y venir continuo entre intereses, derechos, deberes, individuales y comunes, privados y comunitarios. Este es nuestro destino, aprender, desaprender y volver a aprender, ésta será la dinámica de los hombres de la Sociedad del Conocimiento. Jacques Attali, en su libro “Breve historia del futuro”, pronostica que en el entorno del año 2050 el conocimiento humano se doblará cada dos años, y hay autores que anuncia una renovación del conocimiento mucho más intensa. En este contexto si dejamos de aprender perecemos socialmente, el gran reto en el futuro será mitigar la brecha cognitiva, entre los que saben y los que no saben.

¿Cómo ayudan las nuevas tecnologías a esta reformación continua?

No sólo ayudan, sino que serán el contexto en donde se practique el aprendizaje. Pienso que esto no se comprende aún por las comunidades educativas. Las tecnologías han llegado a los colegios, al igual que a los demás contextos sociales, para invadirlas y transformar las pautas de aprender y formar. La tecnología no es sólo un área de conocimiento, ni un apoyo pedagógico o metodológico, constituyen un nuevo contexto global en el que se desenvuelve el aprendizaje y la formación. No podemos resistirnos a su impacto y efectos en el proceso educativo, toda resistencia será diluida. El potencial de las tecnologías y la ciencia nos ayudarán a comprender mejor el proceso de aprendizaje, a personalizarlo a la medida de cada uno, potenciar y desarrollar nuestra inteligencia, capacidades, nuestro talento y a ser mejores personas, al menos este es el reto que enfrentamos, como adaptarnos a una sociedad tecnológicamente avanzada.

¿Qué puede hacer una escuela que quiere ser innovadora para luchar con la mentalidad de aquellos profesores que se resisten al cambio, que no participan de la formación y a los que queda aún muchos años de ejercer la profesión?

Muchos elementos ya han surgido a lo largo de la entrevista, pero ciertamente la clave está en los profesores que son los actores centrales. No tenemos duda de que el éxito educativo depende de la formación del profesorado. Por ejemplo en EEUU, Obama ha comenzado la transformación de su sistema educativo formando a sus profesores. Si queremos que cambie el sistema educativo debemos hacer que los profesores se adapten al nuevo contexto de la Sociedad del Conocimiento, y esto representa un verdadero cambio cultural.

Además, sabemos que los sistemas educativos que se han adaptado a la cultura de la innovación y creatividad, progresan y mejoran su desempeño rápidamente. Conforme atendamos las resistencias obtendremos los resultados. En la medida que convenzamos y atraigamos a los profesores pasivos a los nuevos modelos educativos progresaremos, y sin embargo, si resistimos los cambios la escuela declinará y los padres buscarán otras alternativas. La ambivalencia entre profesores que apuestan por el cambio y los que se resisten pueden acabar generando una brecha de calidad y de resultados compleja de resolver, máxime en relación a una escuela pública conservadora, con fuerte corporativismos y estructuras burocratizadas, frente a la amenaza de escuelas privadas adaptadas a las nuevas demandas educativas ofertadas a familias de uno o dos hijos. Las nuevas escuelas necesitan abrirse a la sociedad y ser muy adaptativas y elásticas.

Y finalmente, ¿qué impresión te llevas de nuestro V Congreso, y del ambiente vivido?

Muy buena, pienso que es el camino, reflexionar en común y ejercer el juicio crítico. Será deseable que las soluciones de la escuela surjan de la propia la comunidad educativa. El Congreso ayuda a reflexionar en común y percibir los nuevos horizontes, hacia dónde vamos y cómo progresar.


Revista ACES nº 25

lunes 23 de enero de 2012

Los niños deben votar.

La democracia empieza en la infancia.

Hoy leo en la prensa que el Partido Pirata ha propuesto bajar la edad electoral hasta los 7 años para que los niños tengan derecho de sufragio en los comicios legislativos de la ciudad-estado de Berlín.

La participación electoral de los niños enlaza con nuestras reflexiones sobre “la democracia comienza en la infancia” según la cual la participación activa de los niños es el único camino seguro para el desarrollo de los procesos democráticos. En la medida que excluimos a los niños de los sistemas electorales, sus intereses y aportaciones quedan silenciados, y esta exclusión les reporta serias inconveniencia respecto al grado de atención que reciben en la satisfacción de sus necesidades.

El que los niños no voten los convierten en población sombra, escapan a los intereses de los partidos políticos interesados en captar electores que garanticen su representatividad. No votan y no son atendidos sus intereses, si llegarán a votar las cosas cambiaría, los derechos de los niños tendrían otra transcendencia democrática, y las necesidades de las familias con hijos serían atendidas de forma adecuada. Además el único camino de incorporar a los niños a la democracia es darle entrada a su voz y sus intereses de forma temprana, al menos a partir de los seis años que promueve su afán de socialización. Compartimos que los niños deberían votar desde temprano, pues aunque su voto fuera orientado por sus padres, sus intereses quedarían representados y serán tenidos en cuenta y valorado su propia autoestima democrática.

La democracia empieza en la infancia




martes 10 de enero de 2012

Los niños y su salud (II)




 A propósito de la nueva ley de salud pública de Andalucía.


En este post tan sólo quiero destacar los contenidos de la Ley de salud pública de Andalucía referidos a los niños y su salud:


Artículo 6. El interés y la educación por la salud desde la infancia.

1. Las Administraciones públicas de Andalucía promoverán el interés por la salud desde la infancia, incidiendo en el medio educativo con la sensibilización de las personas menores de edad sobre la relevancia de la salud y fomentando una cultura de la salud pública como fuente de desarrollo personal y autocuidados.

2. Las Administraciones públicas de Andalucía promoverán acciones divulgativas sobre la salud adaptadas a las necesidades y al desarrollo madurativo de las personas menores. Asimismo, establecerán redes y espacios de salud para las personas menores de edad que permitan concienciarles sobre la importancia de la salud y de los estilos de vida saludables.

Artículo 20. El acceso a la información.

d) Facilitando la adecuación de la información y sus soportes a los diferentes niveles educativos, a las diferentes edades y a las discapacidades, de manera que se asegure su comprensión.

Artículo 21. Participación.

1. La garantía del derecho a la participación de la ciudadanía en salud pública se realizará a través de las siguientes medidas:

a) Fomentar la cultura de participación en salud por parte de la población, desde la primera infancia, estimulando las alianzas con las asociaciones, en complemento y continuidad de la acción de los servicios.

Artículo 27. El aprendizaje y la capacitación en salud.

La formación y el aprendizaje de la ciudadanía incorporarán la perspectiva de género y de los derechos de las personas mayores y menores de edad


Artículo 68. La promoción de la salud.

2. Las actuaciones de promoción de salud se dirigirán a todas las etapas de la vida de las personas –infancia, adolescencia, juventud, edad adulta y vejez– e irán destinadas a promover la salud física y mental, mejorando la competencia de las personas y acondicionando sus entornos, de forma que:

a) El embarazo, el parto y el nacimiento puedan ser saludables y gratificantes, respetando las preferencias de la madre cuando el nivel de riesgo lo permita.

b) El desarrollo infantil pueda ser seguro, saludable y con especial atención al desarrollo de las competencias personales en las primeras etapas de la vida.

Artículo 70. La prevención de los problemas de salud

d) El diagnóstico precoz de enfermedades congénitas y de problemas del desarrollo infantil, así como la atención temprana de esos problemas.

Como vemos se incide en destacar la importancia de la salud de los niños desde su nacimiento, la adaptación de información y participación de los niños en los sistemas de salud conforme a su madurez psicológica, y lo relativo a la promoción y prevención de la salud de los niños. Un buen marco de actuación para respetar los derechos los niños y preservar su salud.  

lunes 9 de enero de 2012

Los niños y su salud (I)



Los niños y su salud en la Sociedad del Conocimiento (I)

A propósito de la nueva ley de salud pública de Andalucía.

Recientemente se acaba de publicar la nueva Ley de salud pública de Andalucía en la que hemos tenido la oportunidad de colaborar, y con justificación a la misma me gustaría propiciar unas reflexiones que nos ayude a comprender como va evolucionar la salud de nuestros niños en las sociedades futuras. Partamos de unas reflexiones de contexto extraída de un artículo que presentamos en la revista e-salud.

La noción de salud alcanza a comienzo del Siglo XXI un enfoque amplio y profundo, se supera el reduccionismo de la privación de enfermedad para comprender aspectos que van más allá de la salud e incluso del bienestar, hasta alcanzar las cotas de la plenitud personal. Hoy día abordamos la realidad humano a nivel bio-psico-social y como nos explica Guilles Lipovestky en La felicidad paradójica, para el hombre moderno: "Se concibe el bienestar como la búsqueda del equilibrio interior, la armonía del cuerpo y el espíritu, la expansión y profundización de la conciencia". Las tendencias anuncian un nuevo posicionamiento proactivo de anticipación y mejora del funcionamiento fisiológico de las personas, recordando la pirámide del desarrollo humano de Abraham Maslow (“El hombre autorealizado”) que coronaba la figura con el desenvolvimiento de las capacidades de cada ser humano. Este contexto extensivo de la noción de salud y bienestar personal, entendida  como la manera de vivir de cada persona, exige, sin lugar a duda, un elevado nivel de compromiso de las personas y la sociedad. El tradicional rol protector y organizador de la función sanitaria en manos de los poderes públicos no es aceptable frente a una población que se siente coproductora de su salud y coparticipe con los profesionales de la administración de la asistencia sanitaria. Para nuestros niños, su salud es un elemento capital de su vida, y cada vez más exigirá el control de los elementos que inciden en la misma. El hombre de la Sociedad del Conocimiento cuida su salud y adapta sus estilos de vida y contextos ambientales a las exigencias sanitarias.

Estas tendencias llevan tiempo larvadas aún en nuestros escenarios sociales, si bien se hayan incrustadas en la cultura del hombre moderno en red, que comprende que los niveles de interdependencia entre sus vidas es muy intenso, y que en los territorios sociales se juegan  muchos ingredientes de su bienestar personal. Los nuevos contextos sociales exigen que profundicemos en nuestra sociabilidad y competencias empáticas, y nos hacen más cosmopolitas  y más abiertos a los otros, ello conecta con los modelos de civilización empática que nos explica Jeremy Rifkin; conforme a sus razonamientos el hiperindividualismo del hombre moderno nos arrastra a una sociabilidad extrema impulsado por un sentimiento de vulnerabilidad e inseguridad que nos desorienta y nos conduce a un individualismo relacional que nos conecta colectivamente en una sociedad plural, abierta y desestructurada. Las sociedades basadas en el conocimiento muestran niveles más altos de extensión empática. Estos cambios sociales que se están produciendo promueven nuevos escenarios sociales caracterizados por el fortalecimiento de la autonomía de la voluntad individual y la incorporación a la autonomía colectiva, que repercuten intensamente en la forma de administrar la política y los asuntos públicos.

En los nuevos contextos sanitarios de los niños en el futuro  se valora la salud como un derecho humano de primer orden, como un componente esencial del bienestar, como un bien público a nivel global y como un elemento de justicia social (La gobernanza para la salud en el Siglo XXI), y de este modo el valor salud se convierte en un valor irrenunciable en las nuevas sociedades del conocimiento. Sobre la salud nos desenvolvemos en un territorio muy sensible para los ciudadanos proactivos que comienzan a tomar conciencia de la importancia de la responsabilidad compartida y que exigen formar parte de su proceso de co-producción.

Para los niños la salud es lo primero, y además tendrán que enfrentar grandes retos.



lunes 12 de diciembre de 2011

La sociedad del aprendizaje


La sociedad del aprendizaje

El aprendizaje es un elemento esencial en la Sociedad del Conocimiento. Incluso para determinadas fuentes la denominación de Sociedad del Aprendizaje define más ajustadamente el carácter del nuevo modelo social nucleado sobre el proceso de educación y aprendizaje. La capacidad para aprender es previa a la propia generación del conocimiento. En la nueva sociedad, la capacidad y competencia para aprender e integrar el conocimiento es clave para el desarrollo de las personas y el progreso social

En relación a la Sociedad del Aprendizaje queremos extractar en este post el Estudio sobre la Sociedad del Aprendizaje elaborado por CISCO, que a nuestro juicio representa un trabajo muy acertado, sintético y conciso sobre cómo avanzar desde los sistemas educativos a la  construcción de la sociedad del aprendizaje.

A modo de resumen destacaré los elementos más relevantes:


A) Hacia una sociedad del aprendizaje:

·         El aprendizaje es esencial para el futuro del mundo. No obstante, los sistemas educativos actuales se enfrentan a desafíos sin precedentes.

·         El aprendizaje es una actividad y no un lugar físico, razón por la cual trasciende los muros de la escuela y la universidad.

·         Debemos adoptar nuevos enfoques procedentes de fuentes no tradicionales y fomentar una colaboración auténtica y abierta de los sectores público, privado y sin fines de lucro. Además, los responsables de guiar el aprendizaje deben abandonar la "zona de confort" e innovar de forma continua para anticipar las necesidades de los estudiantes a medida que cambia el mundo que los rodea.

·         El futuro de la educación está conectado en red.


b) Los principios de la sociedad del aprendizaje

1.    Genera una cultura de aprendizaje permanente.

2.    Tiene por objeto desarrollar estudiantes motivados y comprometidos, que están preparados para responder a los desafíos imprevistos del futuro, así como los del presente.

3.    Acerca el aprendizaje al estudiante, puesto que considera al aprendizaje como una actividad, no un lugar físico.

4.    Considera que el aprendizaje es para todos y que nadie debe quedar excluido.

5.    Reconoce que las personas aprenden de maneras diferentes y procura satisfacer esas necesidades.

6.    Cultiva e integra nuevos proveedores educativos, de los sectores público, privado y sin fines de lucro.

7.    Desarrolla nuevas relaciones y redes entre estudiantes, proveedores (nuevos y anteriores), entes de financiación e innovadores.

8.    Ofrece la infraestructura universal necesaria para lograr el éxito, aún física pero cada vez más virtual.

9.    Sustenta sistemas de innovación y realimentación continuas para conocer qué cosas funcionan y  en qué circunstancias.


C) De los sistemas educativos a las sociedades del aprendizaje.

·         El aprendizaje es importante y cada vez más

·         El aprendizaje siempre fue fundamental para el progreso humano. En todo el mundo, se vincula el aprendizaje con la realización personal, una mejor remuneración, más salud y mayor expectativa de vida.

·         La nueva ética del aprendizaje: existe una nueva ética del aprendizaje. Antes, aprender era una actividad competitiva, coercitiva y paternalista, pero ahora, a la luz de su nueva ética, el aprendizaje es cooperativo, mundial y universal. Es cooperativo porque los estudiantes necesitan trabajar juntos en colaboración. Es mundial ya que todas las sociedades deben colaborar y tienen responsabilidades para con las demás sociedades. Por último, es universal, puesto que cada integrante de la sociedad debe invertir en el aprendizaje y participar.


D) Una nueva solución a un nuevo problema

·         Debemos replantear el problema. En lugar de preguntarnos “¿cómo podemos lograr que las personas asistan a la escuela?”, debemos preguntarnos “¿qué podemos hacer para que las personas aprendan de la manera más eficaz posible a lo largo de toda su vida?”

·         Los sistemas educativos tendrán un papel que cumplir, sólo si se realizan las reformas radicales necesarias para que puedan interactuar con la sociedad del aprendizaje que los rodea y moldearla.


E) Un nuevo conjunto de competencias

Los ciudadanos del siglo XXI necesitan complementar las competencias y los conocimientos básicos con un nuevo conjunto de competencias cuya demanda hoy es extraordinaria. Se debate mucho la noción de “competencias del siglo XXI”; sin embargo, aunque las categorías exactas pueden presentar diferencias, se identifican de forma sistemática los siguientes ocho grupos:

·         Reunir, sintetizar y analizar información
·         Trabajar de forma autónoma según un nivel elevado de calidad con mínima supervisión
·         Guiar a otros trabajadores autónomos mediante la influencia
·         Ser creativo y traducir esa creatividad en acción
·         Pensar críticamente y hacer las preguntas adecuadas
·         Esforzarse por comprender el punto de vista del otro y entender un problema en su conjunto
·         Comunicarse de forma eficaz, en general, mediante la tecnología
·         Trabajar de manera ética, afianzado en su propia sociedad y en todo el planeta

Además de estas competencias cognitivas, existen cada vez más datos que demuestran la importancia de las competencias no cognitivas o disposiciones. Al respecto, también existen muchas definiciones; no obstante, en un informe reciente de la Young Foundation se sugiere que deben incluir:

       Inteligencia social
       Fortaleza emocional
       Comportamiento emprendedor
       Disciplina interna.


F) Aprendizaje para todos

Una fuerza laboral ampliada y más diversa requiere personas que aprenden de forma permanente, que poseen sólidas competencias básicas, que aman aprender, que poseen la capacidad para aplicar lo que aprenden a nuevas áreas y cuentan con una amplia base que les permite enfrentar los nuevos desafíos de cualquier índole que se les presenten.


G) En busca de la utopía: La mejora gradual no basta.

Los sistemas educativos nunca se diseñaron y desarrollaron con el fin de satisfacer la nueva e infinita demanda global de aprendizaje.

No sorprende el hecho de que durante tanto tiempo haya resultado difícil reformar los sistemas educativos desde adentro. Como señala Clayton Christensen, las instituciones educativas han  desarrollado una arquitectura sumamente interdependiente, por lo que es costosísimo personalizar las oportunidades de aprendizaje. Las interdependencias, que abarcan desde el diseño físico de las escuelas hasta el papel que cumplen las decisiones centralizadas relativas a la evaluación y los planes de estudio, encierran a las instituciones educativas en una modalidad de instrucción inflexible.

Y, por supuesto, los sistemas educativos han desarrollado estructuras conservadoras y resistentes por una razón. La educación tiene una carga política y se la considera sumamente importante como para jugar con ella. Sus efectos han estado ocultos durante décadas, lo que ha impedido el análisis basado en evidencias y ha generado resultados inesperados.

El cambio que hoy se necesita es tan radical que la reforma interna en el seno del sector educativo no bastará. Los cambios en la educación formal deben estar acompañados de un enfoque totalmente nuevo del aprendizaje informal y los modelos que los combinan.


H) Nuevos conocimientos sobre cómo aprenden las personas

       El aprendizaje es un proceso social activo.

       La motivación es fundamental para el aprendizaje eficaz.

       Los estudiantes aportan distintos conocimientos ante un nuevo desafío de aprendizaje.

       Los estudiantes parten de distintos lugares y siguen distintos caminos para llegar al mismo resultado de aprendizaje.

       Para que sea eficaz, el conocimiento debe descubrirse como un conjunto integrado y auténtico.

J) Las nuevas tecnologías iluminan el camino hacia la sociedad del aprendizaje

       Colaboración masiva y redes sociales

       “Edutenimiento” y los “juegos serios”

       Un universo de “libre" contenido


K) Aprender desde los extremos. De un conjunto de iniciativas inspiradoras, se pueden sacar varias lecciones:

       Innovar constantemente y aceptar nuevos proveedores
       Aprendizaje independiente de las escuelas
       Búsqueda del aprendizaje más que imposición de la enseñanza
       Aprendizaje auténtico y pertinente según el contexto
       Estudiantes y padres: su rol como colaboradores

L) Nuevos roles para los actores actuales

·         Gobiernos: El regulador de la sociedad del aprendizaje

·         Sistemas educativos existentes: Su transformación en la Educación 3.0

·         Educación superior: Ampliar su alcance para cumplir un papel integral en la sociedad del aprendizaje.

·         Gestión eficaz de la innovación

M) Nuevos actores:

       Los innovadores sociales.

       El sector privado.

       Los inversores sociales.

       Los proveedores de aprendizaje informal y las instituciones culturales.